H



Al dirigirse a la congregación de Éfeso del siglo primero, Jesús reconoció que sus miembros poseían numerosas virtudes, pero también les hizo notar que su amor por Dios se estaba enfriando. Les dijo: “Conozco tus hechos, y tu labor y aguante, y que no puedes soportar a hombres malos, y que pusiste a prueba a los que dicen ser apóstoles [...]. También estás mostrando aguante, y has soportado por causa de mi nombre, y no te has cansado. No obstante, tengo esto contra ti: que has dejado el amor que tenías al principio” (Rev. 2:2-4). Los consejos que Jesús dirigió a esta y otras congregaciones del siglo primero resultaron muy oportunos para los cristianos ungidos de tiempos modernos, dadas las circunstancias que atravesaron a partir de 1914 (Rev. 1:10). Pero es posible que aun ahora algunos cristianos pierdan “el amor que [tenían] al principio” por Jehová y por la verdad. w08 15/6 4:3, 4



Versión Móvil