"Tu palabra es la verdad” (Juan 17:17) "





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Un modo de cultivar humildad es comparar nuestra insignificancia con la grandeza de Jehová. Pablo destacó así su esplendor: “¡Oh la profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus juicios e ininvestigables sus caminos!” (Rom. 11:33). Aunque el ser humano ha aprendido muchísimo desde que se escribieron estas palabras, la exclamación del apóstol sigue siendo cierta. Sin importar cuánto sepamos, nos sentimos diminutos al comprender que aún nos queda una infinidad de cosas que aprender sobre Jehová, sus creaciones y su forma de ser y actuar. Cabe destacar que Jehová mismo es humilde. Recordemos que “somos colaboradores de Dios” (1 Cor. 3:9). En efecto, a pesar de su incomparable grandeza, Jehová nos honra dándonos la oportunidad de efectuar nuestro ministerio usando su Palabra, la Biblia. w12 15/11 3:4, 6
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